|
Escrito por Cardenal Van Thuan
|
|
Sábado 13 de Febrero de 2010 14:17 |
p>
Jesús fue categórico: «El que quiera seguirme, que cargue con...» (Lc 9,23). «El que no..., no es digno de ser discípulo mío» (Lc 14,26).
|
|
|
Escrito por Cardenal Van Thuan
|
|
Sábado 13 de Febrero de 2010 14:14 |
p>
Como te sientes contrariado y ciertas personas no te caen bien, piensas en retirarte. Pero ¿a quién has decidido seguir? ¿Al Señor o a esas personas? (C. E. 66).
|
|
Escrito por Cardenal Van Thuan
|
|
Sábado 13 de Febrero de 2010 14:13 |
p>
El Señor te ha dicho: «Vete a anunciar el Evangelio» (Mt 16,15). Sin programarte nada, sin planificarte nada. Te deja a ti la iniciativa. Tú tienes que salvar los obstáculos. Sólo te pone una condición: que anuncies al mundo el Evangelio (C. E 74).
|
|
Escrito por Cardenal Van Thuan
|
|
Sábado 13 de Febrero de 2010 14:11 |
p>
Tu decisión de seguir al Señor no se basa en una firma al pie de un contrato, ni siquiera en un juramento. Es una entrega continua y sin tregua durante toda una vida (C. E 69).
|
|
Una llamada en una visión |
|
|
|
|
Escrito por Cardenal Van Thuan
|
|
Sábado 13 de Febrero de 2010 14:09 |
p>
«Sígueme» (Mt 4,19). Y los apóstoles lo dejaron todo para responder a esta llamada. ¿Te embarcarás tú de una vez por todas en el seguimiento del Señor? ¿Cuántas veces tendrá que repetir aún Jesús su llamada? (C. E 61).
|
|
La llamada que salió de una zarza |
|
|
|
|
Escrito por Cardenal Van Thuan
|
|
Sábado 13 de Febrero de 2010 14:06 |
p>
Elegir supone siempre sentirse a disgusto, dudar, pensar, pero al fin tendrás que decidirte (C. E 62).
|
|
Escrito por Cardenal Van Thuan
|
|
Sábado 13 de Febrero de 2010 14:04 |
p>
«¡Sígueme!» (Mt 9,9). Esta llamada seguirá resonando en tus oídos hasta en el más insignificante de tus actos. Y tú seguirás respondiendo «sí» hasta tu último suspiro (C. E 72).
|
|
|
|
|
|