|
Escrito por Cardenal Van Thuan
|
|
Sábado 13 de Febrero de 2010 17:22 |
p>
Los miles de enfermos que viven en la casa de san Cotolengo tienen en el rostro una expresión muy especial: de tanto en tanto, un altavoz anuncia: «El Señor está a nuestro lado» (C. E 232).
|
|
|
Escrito por Cardenal Van Thuan
|
|
Sábado 13 de Febrero de 2010 17:21 |
p>
Jesús es todo tuyo; el objeto de tus deseos, la razón de tus desiciones. La fuerza motriz de tu afectividad. El es el ejemplo para todas tus actividades (C. E. 235)
|
|
«He visto a Dios en un hombre» |
|
|
|
|
Escrito por Cardenal Van Thuan
|
|
Sábado 13 de Febrero de 2010 17:15 |
p>
«¿Dónde está Dios? «El Señor está en el cielo». Eso es lo que responden los niños, y ésa es una de las carencias de nuestra catequesis. «Dios está dentro de mí», esta respuesta es mucho más exacta, ¡qué dicha, qué intimidad! (C.E. 231).
|
|
Última actualización el Sábado 13 de Febrero de 2010 17:18 |
|
Por una ranura de la puerta |
|
|
|
|
Escrito por Cardenal Van Thuan
|
|
Sábado 13 de Febrero de 2010 17:14 |
p>
Ponte la mano en el pecho y di: «El Señor está conmigo, está en mí». Poco a poco llegarás a saborear la dicha de esa presencia (C. E. 230).
|
|
Nuestro consuelo en la cárcel |
|
|
|
|
Escrito por Cardenal Van Thuan
|
|
Sábado 13 de Febrero de 2010 17:13 |
p>
Cuando suenen las campanas, o cuando divises el campanario de una iglesia, acuérdate: «El Señor está en el sagrario, cerca de mí, y ardo en deseos de volverme hacia él para adorarlo y amarlo» (C. E 233).
|
|
Escrito por Cardenal Van Thuan
|
|
Sábado 13 de Febrero de 2010 17:11 |
p>
Que la presencia del Señor sea para ti más que una emoción. Debe adueñarse de todo tu ser, guiarte en el amor y ser tu consuelo (C. E 241).
|
|
Escrito por Cardenal Van Thuan
|
|
Sábado 13 de Febrero de 2010 17:09 |
p>
Sea cual sea tu casa, un suntuoso palacio o una cabaña, hazla digna de amor. Y entonces se convertirá en un paraíso: el Señor habitará en ella (C. E. 246).
|
|
Escrito por Cardenal Van Thuan
|
|
Sábado 13 de Febrero de 2010 17:09 |
p>
Sea cual sea tu casa, un suntuoso palacio o una cabaña, hazla digna de amor. Y entonces se convertirá en un paraíso: el Señor habitará en ella (C. E. 246).
|
|
Escrito por Cardenal Van Thuan
|
|
Sábado 13 de Febrero de 2010 17:07 |
p>
La presencia del Señor no es una idea piadosa. El es tu padre y está a tu lado con todo su poder y todo su amor. Te suplica, te aconseja, te amonesta, te perdona, y nunca deja de amarte (C. E 234).
|
|
|
|
|
|