La pobreza
Un seminarista a sus padres PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Cardenal Van Thuan   
Domingo 14 de Febrero de 2010 14:08

AddThis Social Bookmark Button

Si piensas en todo lo que te falta, ¡eres el más desdichado de los hombres! Mira a tus hermanos, y verás cuántos hay más desdichados que tú (C. E 410).

 
Esa es mi casa PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Cardenal Van Thuan   
Domingo 14 de Febrero de 2010 14:06

AddThis Social Bookmark Button

Si no quieres quedar sepultado bajo tus riquezas, ponlas debajo de tus pies. Así serán tu pedestal (C. E 407).

 
Un pobrecito con gran dignidad PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Cardenal Van Thuan   
Domingo 14 de Febrero de 2010 14:04

AddThis Social Bookmark Button

... aunque tengas muchos bienes, si no vives apegado a ellos, puedes tener «alma de pobre» (C. E 411).

 
Pobre, pero rico PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Cardenal Van Thuan   
Domingo 14 de Febrero de 2010 14:03

AddThis Social Bookmark Button

No seas generoso con el dinero de los demás, no seas tacaño con el tuyo, y no malgastes lo que es de la comunidad (C. E 412).

 
«El cura de los tres reales» PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Cardenal Van Thuan   
Domingo 14 de Febrero de 2010 08:09

AddThis Social Bookmark Button

El que se conforma con poco es un hombre feliz: se contenta con lo que tiene. Las exigencias hacen desgraciado al hombre. Y esa insatisfacción no para de crecer (C. E 409).

 
El tesoro de la Iglesia PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Cardenal Van Thuan   
Domingo 14 de Febrero de 2010 08:07

AddThis Social Bookmark Button

Hace falta generosidad para usar la riqueza, talento para apreciarla, heroísmo para prescindir de ella. En efecto, la riqueza no te pertenece. Es el bien de los pobres que el Señor ha puesto en tus manos (C. E 414).

 
Las hermanitas PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Cardenal Van Thuan   
Domingo 14 de Febrero de 2010 08:04

AddThis Social Bookmark Button

«Sé pobre en tu vivienda, pobre en tus vestidos, pobre en tu alimentación, pobre en los objetos que utilizas, pobre en tu trabajo» (F? Chevrier) (C. E 408).

 
Un pobre visto en sueños PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Cardenal Van Thuan   
Domingo 14 de Febrero de 2010 08:01

AddThis Social Bookmark Button

Desprecios, dificultades, sufrimientos y desnudez son los compañeros de la pobreza. Si has adoptado realmente la pobreza de espíritu, aceptarás con ella todas sus consecuencias sociales (C. E 413).