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«Yo soy tan sólo una escoba» |
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Escrito por Cardenal Van Thuan
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Domingo 14 de Febrero de 2010 15:54 |
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Cuanto más humilde es la Virgen María, más luminosa es y más se descubren las maravillas que hizo en ella el Señor. Es como una lámpara de cristal sin la menor mancha, atravesada por la luz (C. E 512).
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Escrito por Cardenal Van Thuan
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Domingo 14 de Febrero de 2010 15:52 |
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Si comprendieses la inmensa felicidad que hay en ser hijos de Dios, ni las humillaciones harían que menguase lo más mínimo ni las alabanzas la harían aumentar (C. E. 506).
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Escrito por Cardenal Van Thuan
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Domingo 14 de Febrero de 2010 15:51 |
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Mientras sigas adorando a tu «yo», tu oración se parecerá a ésta: «¡Señor, cree en mil ¡Confía en mí!» (C. E. 519).
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Escrito por Cardenal Van Thuan
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Domingo 14 de Febrero de 2010 15:49 |
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Sólo podrás comprender el significado de la humildad si meditas la vida de Jesús, el Hijo de Dios que durante treinta y tres años y por amor nuestro soportó la estupidez, la ignorancia y la cruel incomprensión de los hombres (C. E 510).
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Escrito por Cardenal Van Thuan
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Domingo 14 de Febrero de 2010 15:43 |
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Quien tiene alma de apóstol es siempre humilde y agradecido a Dios, como san Pablo: «Yo soy el menor de los apóstoles y no soy digno de llamarme apóstol. Por la gracia de Dios soy lo que soy» (1 Co. 15,9-10) (C. E. 508).
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