|
Escrito por Cardenal Van Thuan
|
|
Sábado 13 de Febrero de 2010 16:13 |
p>
El Señor reserva el sacrificio para los que ama. Viendo el escaso número de personas que lo aceptan, uno se siente inclinado a pensar que los que pertenecen a esa categoría son muy pocos (C. E 163).
|
|
|
Escrito por Cardenal Van Thuan
|
|
Sábado 13 de Febrero de 2010 16:11 |
p>
Quien ama de verdad se sacrifica sin cesar, pero sin proclamarlo a los cuatro vientos (C. E 155).
|
|
Dos ojos de regalo para dos ciegos |
|
|
|
|
Escrito por Cardenal Van Thuan
|
|
Sábado 13 de Febrero de 2010 16:08 |
p>
Todos veneran a los estigmatizados. Pero todos tienen miedo a los estigmas que el Señor pueda imprimir en ellos mismos por medio del sacrificio (C.E 152).
|
|
Sacrificarse en acción de gracias |
|
|
|
|
Escrito por Cardenal Van Thuan
|
|
Sábado 13 de Febrero de 2010 16:03 |
p>
Tú piensas que no tienes nada que sacrificar al Señor. Pero él sabe muy bien que ya has dejado pasar muchas ocasiones de hacerlo: sonreír ante una burla, guardar silencio ante una calumnia o una injuria dirigida contra ti, seguir amando a un amigo que te ha traicionado, evitar una respuesta airada. A cada instante puedes encontrar una ocasión de sacrificio (C. E 153).
|
|
La primera piedra teñida de sangre |
|
|
|
|
Escrito por Cardenal Van Thuan
|
|
Sábado 13 de Febrero de 2010 16:00 |
p>
El mundo dice: <<¡Ese hombre es un desastre!» Tú dirás: «Es el instrumento que el Señor ha destinado para mi conversión» (C. E 151).
|
|
El P. Damián, apóstol de los leprosos |
|
|
|
|
Escrito por Cardenal Van Thuan
|
|
Sábado 13 de Febrero de 2010 15:58 |
p>
Si, por medio de la mortificación, alcanzas el dominio de ti mismo, tu alma y tu cuerpo serán dos amigos, inseparables e invencibles. Si no, acabarán siendo dos enemigos, encadenados el uno al otro para siempre (C. E 168).
|
|
Escrito por Cardenal Van Thuan
|
|
Sábado 13 de Febrero de 2010 15:56 |
p>
Sacrifícate tú. No sacrifiques a los demás (C. E 158).
|
|
Los sacrificios de la Santita |
|
|
|
|
Escrito por Cardenal Van Thuan
|
|
Sábado 13 de Febrero de 2010 15:48 |
p>
Ante alguien que nos molesta, podemos reaccionar de dos maneras: «¡Este hombre me hace daño!», o bien «¡Gracias a él, me santifico!» (C. E 150).
|
|
La cruz de la vida religiosa |
|
|
|
|
Escrito por Cardenal Van Thuan
|
|
Sábado 13 de Febrero de 2010 15:45 |
p>
Mortificación y meditación van de la mano. Si huyes del sacrificio, no te quejes de tibieza en la meditación (C. E 148).
|
|
|
|
|
|