|
Bondad y delicadeza de un santo |
|
|
|
|
Escrito por Cardenal Van Thuan
|
|
Sábado 13 de Febrero de 2010 16:46 |
|
p>
El papa Pablo VI hizo una visita oficial a la India donde conquistó el corazón de todos sus habitantes.
|
|
|
Escrito por Cardenal Van Thuan
|
|
Sábado 13 de Febrero de 2010 16:45 |
p>
No quieres someterte a la voluntad de Dios, pero te resignas a inclinarte ante la santa voluntad de cualquier otro (C. E 190).
|
|
Corazón pobre y humilde, corazón pacífico |
|
|
|
|
Escrito por Cardenal Van Thuan
|
|
Sábado 13 de Febrero de 2010 16:43 |
p>
¿Por qué dudas? Rompe tus cadenas, aunque sean de oro. Y entonces podrás avanzar. Al final del camino está el Señor ¡y te espera! (C. E 179).
|
|
Escrito por Cardenal Van Thuan
|
|
Sábado 13 de Febrero de 2010 16:31 |
p>
Los afectos frívolos que te atan son cadenas que te impiden levantar el vuelo (C. E 193).
|
|
Domador de caballos salvajes |
|
|
|
|
Escrito por Cardenal Van Thuan
|
|
Sábado 13 de Febrero de 2010 16:29 |
p>
¿Que has puesto tus sentimientos al servicio del apostolado? ¡El gran pretexto! Examínate a ti mismo: ahora ya no te queda ni un solo gramo de celo apostólico. ¡Sólo hay sentimientos! (C. E 192).
|
|
Escrito por Cardenal Van Thuan
|
|
Sábado 13 de Febrero de 2010 16:27 |
|
p>
El P. Charbel era un religioso de eminente santidad.
|
|
La fuerza de atracción de un alma |
|
|
|
|
Escrito por Cardenal Van Thuan
|
|
Sábado 13 de Febrero de 2010 16:26 |
p>
Los santos renunciaron a todo, pero adondequiera que iban atraían a las multitudes...: el cura de Ars, el padre Pío... (C. E 189).
|
|
«Lo he perdido todo, menos la fe» |
|
|
|
|
Escrito por Cardenal Van Thuan
|
|
Sábado 13 de Febrero de 2010 16:22 |
p>
Cuántas veces te has repetido: <(¡Si me hubiese decidido desde el primer momento de una vez para siempre!». Ojalá nunca tengas que volver a formular ese lamento tardío (C. E 180).
|
|
Escrito por Cardenal Van Thuan
|
|
Sábado 13 de Febrero de 2010 16:21 |
p>
En los santos, la vejez va unida a un rejuvenecimiento del corazón (C. E 177).
|
|
Escrito por Cardenal Van Thuan
|
|
Sábado 13 de Febrero de 2010 16:19 |
p>
Si has ofrecido a Dios tu corazón, no vayas a buscar el de ningún otro para ponerlo en su lugar. El Señor no se adaptará a ese «transplante de corazón» (C. E 176).
|
|
|
|
|
|
|
|